¿Tu casa tiene un problema de humedad?
La humedad no avisa: se nota cuando ya hay una mancha en la esquina o la ropa del armario huele raro. Estas seis preguntas son las mismas que haría yo si me escribieras preguntándome qué comprar. Tardas un minuto, no hay que registrarse y a veces la respuesta es que no te hace falta nada.
Qué significa cada señal
Las seis preguntas no son al azar: cada una mide algo distinto. Te cuento qué hay detrás, porque entenderlo vale más que el resultado del test.
El agua en los cristales
Es la señal más temprana y la más fácil de ver. El aire caliente de dentro de casa lleva vapor de agua; cuando toca un cristal frío lo suelta ahí, igual que un vaso de agua fría «suda» en verano. Que pase algún día de mucho frío es normal. Que pase casi todas las mañanas significa que hay demasiado vapor dando vueltas por la casa.
El olor a cerrado
Ese olor característico no lo produce la humedad en sí, lo producen los hongos creciendo en algún sitio: detrás de un armario, bajo un rodapié, dentro de un colchón. Si lo notas al volver a casa después de unas horas fuera, es que está extendido; dentro de casa dejas de percibirlo en pocos minutos.
Las manchas y la pintura
Aquí está la pregunta que más pesa en el resultado, porque distingue dos problemas muy distintos. Manchas oscuras en esquinas altas y detrás de muebles: condensación, se arregla bajando la humedad del aire. Pintura abombada, papel que se despega o pared que mancha los dedos: ahí hay agua líquida entrando por el muro, y eso no lo arregla ningún aparato.
Ventilar y tender
Una colada tendida dentro de casa suelta al aire entre dos y tres litros de agua. Cocinar y ducharse suman otro par de litros al día, y las personas que viven en la casa aportan alrededor de un litro cada una solo por respirar y sudar. Todo eso tiene que salir por algún sitio.
La vivienda y la zona
Una planta baja, un semisótano o una habitación que da a un patio interior parten con desventaja: menos sol, menos corriente de aire y paredes más frías. Y la zona importa más de lo que parece: en Galicia o Asturias el aire de la calle ya viene cargado, así que abrir la ventana no seca tanto como en Madrid.
El rango que deberías mantener
Entre el 40 % y el 60 % de humedad relativa. Por debajo del 40 % el aire reseca la garganta y la piel. Por encima del 60 % empiezan a vivir cómodos los ácaros, y pasado el 70 % ya crece moho en cualquier superficie fría. Un higrómetro de diez euros te lo dice, y es la compra más rentable que puedes hacer antes de gastarte nada en un aparato.
Preguntas frecuentes
¿El test guarda mis respuestas?
No. Todo el cálculo se hace en tu navegador y no se envía nada a ningún sitio. Si cierras la página, no queda nada.
¿Un deshumidificador quita el moho que ya tengo?
No. Baja la humedad del aire, que es lo que alimenta al moho, pero la mancha que ya está en la pared hay que limpiarla aparte. Lo que evita es que vuelva a salir.
¿Y si me sale «sin problema» pero yo noto humedad?
Hazle caso a lo que ves antes que al test. Seis preguntas no cubren todos los casos: una fuga lenta en una tubería o una filtración desde el piso de arriba pueden dar pocos síntomas de los que pregunto aquí y ser un problema serio igualmente.